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Infiltraciones

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Tema: Generalidades 19-Nov-2019

¿Qué es una Infiltración? 

Infiltrar significa “introducir un líquido a presión en el interior de un cuerpo sólido”. Es decir, que una infiltración no es más que una inyección de alguna sustancia en una parte del cuerpo.

El término infiltración incluye muchos tratamientos, que son totalmente distintos entre sí, en función de que sustancia se infiltre y de donde se infiltre. Hay pacientes que piensan que infiltrar es la solución para todo, y otros que piensan que hay que evitarlo porque son malas o perjudiciales. ¿Pero que hay de cierto en todo esto? 

Todo va a depender del problema de salud del paciente, ya que en muchos problemas de salud la aplicación correcta de un producto concreto en un sitio específico puede ser muy beneficioso para el paciente, y ayudar a una recuperación rápida y completa.

¿Qué tipos de infiltraciones existen?

Las infiltraciones las podemos dividir según el lugar dónde infiltremos y según la terapia que apliquemos.

¿Dónde se puede infiltrar?

    1. Intra-articular:  Dentro de una articulación (por ejemplo el tobillo). Van dirigidas a tratar problemas articulares, como las lesiones del cartílago. Las más frecuentes son de ácido hialurónico.
    2. Intra-tendón: En el cuerpo de un tendón deteriorado (por ejemplo el tendón de Aquiles). Van dirigidas al tratamiento de tendinitis y tendinosis para favorecer la cicatrización o recuperación tendinosa . Las más frecuentes son de factores de crecimiento o PRPs.
    3. Bursitis, entesitis: En una zona inflamada, generalmente cerca de las articulaciones o en inserciones de tendones y fascias (por ejemplo en la fascitis plantar). Lo más frecuente son infiltraciones que combinan corticoides (antiinflamatorio) y anestésicos locales.

¿Qué productos se pueden infiltrar?

Podemos infiltrar en principio cualquier producto de consistencia líquida o gelatinosa que pueda atravesar una aguja. Cuando un paciente refiere que “le pincharon” puede ser desde una técnica con aguja que no infiltra nada (punción seca) hasta una terapia regenerativa con células madre.

Es importante saber que estamos infiltrando para poder obtener un beneficio, es decir, que no todo lo que se puede pinchar sirve para quitar todos los dolores.

  1. Corticoides
  2. Ácido hialurónico 
  3. PRPs (factores de crecimiento de plaquetas)
  4. Células mesenquimales (células madre)

1. Infiltración de corticoides, ¿qué son?

Los corticoides, también conocidos como corticosteroides, glucocorticoides o esteroides; son fármacos que actúan regulando la respuesta del sistema inmunitario y disminuyendo la producción celular de sustancias que provocan la inflamación. Es decir, es un antiinflamatorio que se usa para aliviar la hinchazón y el dolor allí donde se pone. Se suelen asociar a anestésicos locales y el efecto dura de 3 a 6 semanas, y se pueden realizar varias infiltraciones en el mismo punto, aunque no se recomienda realizar más de 3.

Las infiltraciones de corticoides alivian el dolor y disminuye la inflamación, pero no curan . Si no se trata la causa que produjo el dolor, las molestias pueden volver.

2. Infiltración de ácido hialurónico, ¿qué es?

El ácido hialurónico es una parte esencial del cartílago articular. Su función es atrapar el agua dentro del cartílago y formar una especie de gel, proporcionando propiedades viscoelásticas al cartílago. Es decir, ayuda al cartílago a estar en perfectas condiciones para absorber los impactos del peso del cuerpo al realizar deporte, y a la vez le proporciona una superficie deslizante que permite un movimiento suave en las articulaciones. Además de esta función, también participa en los procesos de reparación del cartílago y previene el deterioro de las articulaciones.

En patologías como la artrosis, la cantidad de ácido hialurónico está disminuido, por eso el tratamiento con infiltraciones intra-articulares puede ayudar a reparar y a frenar el deterioro articular, proporcionando alivio a los pacientes durante más tiempo.

3. Infiltración de Plasma Rico en Plaquetas o PRPs, ¿qué es?

El Plasma Rico en Plaquetas o PRPs (del inglés Platelet Rich Plasma) es un concentrado de factores de crecimiento obtenidos de tu propia sangre.

¿Se obtiene de mi sangre? Si. Se realiza una extracción de sangre (como cuando te haces una analítica), se centrifuga en una máquina especial. La sangre se compone de una parte sólida, que son las células, y una líquida en la que flotan las células, que es el plasma. Tenemos tres tipos de células en la sangre: rojas (que transportan oxígeno),  blancas (nuestras defensas) y las plaquetas (con función reparadora y de coagulación). Al centrifugar la sangre, y se obtiene las distintas fracciones, y mediante una técnica de pipeteo podemos separar la que nos interesa, en este caso las plaquetas.

Las plaquetas tienen la capacidad de activar a otras células para que se dividan y reparen los tejidos, gracias a unas proteínas que poseen llamados factores de crecimiento. El PRP consisten en obtener un líquido con plaquetas, ricas en factores de crecimiento, con una concentración 5 veces superior a la sangre normal. Esto nos permite aplicarlo en un tejido que necesita ser reparado, estimulando a sus células a dividirse y reparar las zonas dañadas.

4. Infiltración con Células Madre, ¿qué son?

Las células madre, son células capaces de diferenciarse y crear un tejido.

Hay mucha confusión con las células madre ya que este concepto engloba desde las células madre embrionarias (totipotentes, capaces de crear un individuo entero) hasta las unipotentes (que sólo son capaces de crear un tejido concreto, por ejemplo: tendón).

Las que se utilizan en traumatología son las células madre mesenquimales, que son multipotentes. Esto quiere decir que tienen capacidad para crear diferentes tejidos, en función del tipo de factor de crecimiento que las estimule, creando así grasa, tendón, músculo, hueso o cartílago. La gran diferencia con el tratamiento con PRPs es que los primeros ayudan a reparar los tejidos, mientras que las células madre ayudan a crear un nuevo tejido sano.

¿Pero tenemos células madre en nuestro cuerpo? Si. Las células madre son las células a partir de las cuales nos hemos desarrollado cada uno de nosotros, dando lugar a todos los órganos y tejidos de nuestro cuerpo. Esos tejidos guardan una pequeña reserva para su mantenimiento y reparación. Lo que hacemos es obtener esas células de nuestro cuerpo e inyectarlas en las zonas que necesitan crear un tejido nuevo porque está dañado. Se puede realizar mediante cultivo celular (en las denominadas salas blancas) o mediante terapia celular inmediata.

¿No suena un poco a ciencia ficción? Puede, pero en realidad el proceso es más sencillo de lo que parece.

La terapia celular inmediata consiste en obtener células mesenquimales de la grasa periférica del abdomen, que tiene una concentración 2000 veces superior de células madres que la médula ósea (¡benditos michelines!). El proceso consiste en realizar una pequeña liposucción abdominal, centrifugar el contenido y activar las células, inyectando despúes el contenido bajo control ecográfico donde queremos que se cree un nuevo tejido.

Aunque se puede utilizar en todos los tejidos, hasta el momento han demostrado eficacia en tejidos estructuralmente simples, como el músculo y el tendón. Una localización frecuente para este tipo de terapias, sobre todo en deportistas, es en la tendinopatía del tendón de Aquiles.

¿Cual es la mejor infiltración?

Depende. Como puedes ver existen diferentes tipo de infiltraciones en función de “qué” infiltremos y “donde” infiltremos. Y lo que puede ser bueno en algu nas situaciones, puede ser perjudicial en otras, asi que no se puede generalizar el concepto INFILTRACIÓN. El tratamiento de los problemas de pie y tobillo representa un reto y cada paciente tiene unas necesidades diferentes Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico y Traumatólogo especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

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