Problemas de tobillo y pie

Problemas de pie y tobillo

¿Qué es? ¿Cómo se trata?

Hallux valgus

¿Qué es el juanete? 

El juanete, conocido en medicina como hallux valgus, es la deformidad más frecuente del pie, y afecta con mayor prevalencia a la mujeres.

Lo más característico es el bulto que sale en la parte de dentro del pie, pero la deformidad consiste en que el dedo gordo del pie se desvía hacia fuera, hacia los dedos pequeños, e incluso puede llegar a colocarse debajo o encima del segundo dedo, alterando la forma normal del pie.

¿Por qué se produce?

Tiene cierto componente genético, pero su aparición también se relaciona con la forma del pie, por ejemplo tener un dedo gordo más largo; y con el uso de algunos tipos de calzado, como los zapatos de tacón y muy estrechos en la punta.

¿Cuáles son los síntomas? 

Hay pacientes con hallux valgusque no tienen ninguna molestia excepto la estética, pero lo más frecuente es que produzca dolor en la parte de dentro por la inflamación del bulto o saliente óseo que se conoce en medicina como bunion, que en casos avanzados puede llegar a producir heridas en la piel incluso ulcerarse. Otro motivo de consulta es la dificultad para encontrar un calzado normal, debido a la excesiva desviación del dedo.

¿Puedo evitar que me salga más?

Se puede intentar prevenir, en mayor o menor medida, evitando el uso de calzado ancho y cómodo, pero en muchos pacientes el problema avanza a pesar de las medidas higiénico-dietéticas. Por desgracia hay muy pocos métodos que eviten la progresión de la deformidad, y las llamadas “juaneteras” existentes en el mercado no evitan la progresión y su uso puede producir dolor, por lo que actualmente se desaconsejan.

¿Cómo puedo tratarlo? 

El único tratamiento definitivo es la cirugía. No se recomienda el tratamiento por motivos estéticos, ya que puede cambiar el apoyo normal del pie. Se puede intervenir en aquellos pacientes que tengan dolor o problemas para encontrar calzado adecuado.

¿Cómo se debe operar? 

Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico. El tratamiento más adecuado para un paciente se debe plantear de manera individualizada en cada paciente en la consulta del traumatólogo, después de una entrevista, una exploración del pie y un estudio de las radiografías.

¿Pero duele mucho la cirugía? ¿Se puede reproducir?

El tratamiento del hallux valgus tiene en ocasiones muy mala prensa, pero la verdad es que existen técnicas quirúrgicas y anestésicas de alta especialización que permiten que el paciente salga caminando del quirófano, con poca necesidad de fármacos para el control del dolor y una tasa de recidiva (volver a aparecer) muy baja.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

Fascitis Plantar

¿Qué es la fascitis plantar?

Hablamos de fascitis plantar para referirnos a un tipo de talalgia, es decir, un dolor en talón.

La fascia plantar es una banda plana de tejido que conecta el talón con los dedos y que soporta el arco del pie. La fascitis plantar es una alteracion en el origen de la fascia en el calcáneo, que produce dolor al caminar.

¿Por qué se produce?

Se produce por una sobrecarga de la fascia plantar, que mantenida en el tiempo, produce cambios crónicos en el origen de la fascia en el hueso del calcáneo, causando dolor.

La fascia plantar forma parte del sistema gastro-aquíleo-calcáneo-plantar. Este sistema podríamos definirlo como una "cuerda" que une  la rodilla con el talón por la parte de detrás de la pierna, y continua por la planta del pie hasta los dedos. Si nuestro sistema gastro-aquileo recibe más cargas de las que puede soportar, se produce una sobrecarga que mantenida en el tiempo puede producir dolor.

¿A qué puede deberse?

Un sistema gastro-aquíleo más corto de lo normal hace que determinados pacientes sean más susceptibles que otros a que se produzca esta patología, aunque los hábitos de vida del paciente tienen gran influencia en su aparición. Esta patología suele aparecer en pacientes que realizan poca actividad física (sedentarios) o en aquellos que realizan mucha actividad (alta demanda). También se relacciona con el sobrepreso o con ciertas formas del pie, como el pie plano o cavo.

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma es el dolor en el talón al empezar a caminar tras un periodo de reposo. Es frecuente que aparezca el dolor en los primeros pasos de la mañana, y que esta vaya disminuyendo según va pasando el día y vamos "calentado". También puede aparecer tras un periodo de reposo, como por ejemplo estar un tiempo sentado en el sofá o en una silla.

¿Y el espolón entonces qué es?

El espolón calcáneo es una es un bulto (protuberancia) en el calcáneo (hueso que forma el talón), siguiendo el recorrido de la fascia plantar. Esta protuberancia tiene forma de pico, está bien definida, y no siempre produce dolor.

En la mayoría de los casos se produce como consecuencia de  una sobrecarga del sistema gastro-aquíleo, es decir, a alteraciones biomecánicas. Podríamos decir que es un signo radiológico de la fascitis plantar, una manera de "ver" en la radiografía la fascistis plantar, aunque no está presente en todos los pacientes.

Para conseguir que desaparezcan los síntomas es importante saber que el espolón no produce dolor, es la fascitis la que produce el dolor, y la que debemos tratar. No el espolón.

¿Cómo puedo tratarlo?

El primer paso es realizar un tratamiento conservador, es decir, sin cirugía. La parte más importante del tratamiento son los ejercicios estiramientos del sistema gastro-aquíleo, para disminuir la sobrecarga, eliminar el dolor y evitar la recidiva (que vuelvan a aparecer los síntomas).

Debemos cambiar el tipo de zapato que usamos, evitando los zapatos totalmente planos y usando calzado con uno o dos cm de tacón, como un zapato deportivo.

Si las molestias continúan es recomendable el estudio por parte de un traumatólogo ya que importante descartar otras causas de dolor, o en algunos casos valorar el tratamiento quirúrgico.

Realizo los ejercicios pero no mejoro, ¿y ahora qué?

Algunos pacientes no consiguen eliminar el dolor a pesar de realizar un tratamiento correcto ejercicios excéntricos durante semanas, por eso es recomendable el estudio por parte de un traumatólogo, para poder dirigir el tratamiento, y conseguir volver a una actividad diaria sin dolor, y evitar que vuelva a aparecer.

A pesar de complementar con otros tratamientos, los ejercicios de estiramiento del sistema gastro-aquíleo son el pilar del tratamiento y no deben abandonarse. Pero si no conseguimos eliminar las molestias con los estiramientos, se pueden añadir otras opciones de tratamiento: ondas de choque, infiltraciones, ortesis nocturnas, plasma rico en plaquetas, tratamiento quirúrgicos ... que deben adaptarse a cada paciente y a sus necesidades deportivas y laborales.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

Neuroma de Morton

¿Qué es el Neuroma de Morton?

Se denomina neuroma de Morton al engrosamiento que se produce en el tercer nervio interdigital entre las dos cabezas de los metatarsianos, en la zona donde se unen los dedos al resto del pie.

La metatarsalgia consiste en un dolor en la parte más distal del pie, es decir,ya que ahí se encuentran los metatarsianos.

¿Por qué se produce?

Se produce por una compresión crónica del nervio, generalmente al caminar, por la presión que realizan las dos cabezas del metatarsiano sobre el nervio.

¿Cuáles son los síntomas? 

El principal síntoma es un dolor que aparece de repente al caminar. La mayoría de los pacientes refieren un dolor lacinante, como si les diera un latigazo o una corriente eléctrica, cerca de los dedos. Generalmente es de poca duración y se alivia al retirar al zapato y dar un masaje con las manos. El dolor aumenta al usar zapatos estrechos o de suela fina.

 ¿Cómo puedo tratarlo? 

El primer paso es realizar un tratamiento conservador, es decir, sin cirugía. Debemos cambiar el tipo de zapato que usamos.

Si las molestias continúan es recomendable el estudio por parte de un traumatólogo ya que pueden estar indicado el tratamiento con infiltraciones o  radiofrecuencia , aunque el tratamiento definitivo consiste en quitar el engrosamiento del nervio mediante cirugía.

¿Cuándo se debe operar? 

Algunos pacientes no consiguen eliminar el dolor a pesar de realizar un tratamiento correcto con modificaciones del calzado e infiltraciones, y en esos casos, cuando el dolor incapacita para desarrollar las actividades cotidianas y deportivas, se puede valorar la cirugía.

 ¿Cómo se debe operar? 

Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico. El tratamiento más adecuado para un paciente se debe plantear de manera individualizada en cada paciente en la consulta del traumatólogo, después de una entrevista, una exploración del pie y un estudio de las pruebas complementarias: radiografías y ecografía o resonancia magnética.

Entre las diversas opciones, las que ofrece mejores resultados son las técnicas que extirpan el neuroma (neurectomía) y otras que lo descomprimen seccionando el ligamento intermetatarsiano (descompresión).

 ¿Pero duele mucho la cirugía?

Actualmente existen técnicas quirúrgicas y anestésicas de alta especialización que permiten que el paciente salga caminando del quirófano, con poca necesidad de fármacos para el control del dolor y una tasa de recidiva (volver a aparecer) muy baja.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

 ¿Cómo es el postoperatorio? ¿Tengo que estar en reposo?

Caminar es parte del tratamiento. Después de la intervención el paciente sale caminando del quirófano con un zapato especial (zapato postquirúrgico de suela completa) que tendrán que llevar durante un mes, y realizar un vendaje de los dedos después del aseo personal. Pasado el primer mes, podrá utilizar un calzado deportivo durante otro mes y posteriormente el calzado que prefiera.

Metatarsalgia

¿Qué es la metatarsalgia?

La metatarsalgia consiste en un dolor en la parte más distal del pie, es decir, la zona donde se unen los dedos al resto del pie, ya que ahí se encuentran los metatarsianos.

¿Por qué se produce?

No es una enfermedad por si misma, sino un dolor que se puede producir por muchas causas, así que su diagnóstico y tratamiento van a variar en función de la causa que lo produzca.

Clásicamente se identifica con “un metatarso hundido”, y aunque no es exactamente la causa, podríamos entender esa frase como una alteración en la distribución de cargas, es decir, un aumento del peso que reciben unos metatarsianos respecto a los otros. Como los metatarsianos son los que reciben el peso de nuestro cuerpo cuando caminamos, si se produce alguna alteración en la distribución del peso, acaba produciendo dolor.

¿A qué puede deberse?

Básicamente podemos distinguir dos tipos de metatarsalgia: la inflamatoria y la mecánica.

La inflamatoria se produce en pacientes con enfermedades como la artritis reumatoide, que afectan a todo el cuerpo, incluido el pie. Su tratamiento va dirigido inicialmente a controlar la enfermedad que lo produce, donde juega un papel fundamental el médico reumatólogo.

La mecánica, que es más frecuente, se produce por una sobrecarga de los metatarsianos, ya sea por su forma (porque sea más largos o estén más inclinados) o por otros problemas del pie que alteran la forma y hacen que el metatarsiano recibe más carga (juanete, dedos en garra, pie plano, pie cavo, …)

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma es el dolor al caminar. Muchos pacientes refieren que no tienen dolor al comenzar a caminar, pero a los pocos pasos el dolor se hace más intenso, como si notaran una piedra al pisar.

El dolor aumenta al caminar sobre terrenos irregulares, como un empedrado o en el campo, y al usar zapatos de tacón o con suelas muy finas.

Otro síntoma que puede aparecer son las hiperqueratosis o durezas en la planta. El aumento de carga mantenido en el tiempo puede producir que aparezca durezas en la planta del pie, que a pesar de eliminarlos en el podólogo, estas vuelven a aparecer.

¿Cómo puedo tratarlo?

El primer paso es realizar un tratamiento conservador, es decir, sin cirugía. Debemos cambiar el tipo de zapato que usamos, evitando los tacones altos y los zapatos con poca suela tipo manoletina o sandalia. Si las molestias continúan es recomendable el estudio por parte de un traumatólogo ya que pueden estar indicadas las plantillas de descarga metatarsal.

Existen en el mercado multitud de plantillas y almohadillas para todo tipo de calzado, cómodas y flexibles, que pueden ser útiles para un día o una temporada corta, pero si queremos realizar un tratamiento definitivo, debemos utilizar una plantillas a medida, y si es posible, con un estudio de la marcha previo, para adaptarse mejor a nuestro pie y nuestra forma de caminar.

¿Cuándo se debe operar?

Algunos pacientes no consiguen eliminar el dolor a pesar de realizar un tratamiento correcto con plantillas durante meses, y en esos casos, cuando el dolor incapacita para desarrollar las actividades cotidianas y deportivas, se puede valorar la cirugía.

¿Cómo se debe operar?

Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico. El tratamiento más adecuado para un paciente se debe plantear de manera individualizada en cada paciente en la consulta del traumatólogo, después de una entrevista, una exploración del pie y un estudio de las radiografías.

Entre las diversas opciones, las que ofrece mejores resultados son las osteotomías distales, que consisten en realizar unos cortes en el hueso para modificar su forma o su orientación, haciendo así unas “plantillas definitivas”.

¿Pero duele mucho la cirugía?

Actualmente existen técnicas quirúrgicas y anestésicas de alta especialización que permiten que el paciente salga caminando del quirófano, con poca necesidad de fármacos para el control del dolor y una tasa de recidiva (volver a aparecer) muy baja.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

¿Cómo es el postoperatorio? ¿Tengo que estar en reposo?

Caminar es parte del tratamiento. Después de la intervención el paciente sale caminando del quirófano con un zapato especial (zapato postquirúrgico de suela completa) que tendrán que llevar durante un mes, y realizar un vendaje de los dedos después del aseo personal. Pasado el primer mes, podrá utilizar un calzado deportivo durante otro mes y posteriormente el calzado que prefiera.

Tendinitis del Aquiles

¿Qué es la tendinitis no insercional del aquiles? 

La tendinopatía aquilea no insercional o del cuerpo del Aquiles, es una lesión por sobrecarga del tendón de Aquiles, que es el tendón que conecta los gemelos por la parte trasera de la pierna con el hueso del talón (calcáneo).

Es una patología poco conocida, que sin embargo es muy frecuente entre corredores cuando aumentan la intensidad o la duración de sus carreras de manera repentina. También es frecuente entre las personas de mediana edad que practican deportes de manera ocasional, como tenis o básquetbol.

¿Por qué se produce?

Por un desequilibrio entre el uso del tendón y su capacidad de curación. Los factores mecánicos (es decir correr, saltar o caminar) producen pequeñas lesiones dentro del tendón, que en condiciones normales nuestro cuerpo regenera, lo que conocemos como factores biológicos. La tendinopatía se desarrolla por un desequilibro entre los factores mecánicos y los biológicos, generalmente porque usamos más el tendón de lo que nuestro cuerpo es capaz de curar. Como el tendón no a basto en el proceso de curación, en vez de crear colágeno tipo I (el bueno) se crea colágeno tipo II (desordenado) para "cumplir la tarea", teniendo un tendón de peor calidad. A esto hay que añadir que nuestro cuerpo crea una red anormal de vasos y nervios (neovascularización) para mejorar el aporte sanguíneo e intentar ayudar en la curación, pero en realidad lo que provocan es dolor, engrosamiento y adherencias alrededor del tendón, agravando aún más el cuadro.

¿Cuáles son los síntomas? 

Principalmente dolor, y en algunos casos un engrosamiento (bulto) en el tendón. El primer síntoma es el dolor después de correr, que se localiza en la mitad del tendón. Este dolor irá limitando progresivamente la distancia que somos capaces de correr hasta que el dolor aparece incluso en reposo y durante las actividades del día a día. Cuando el cuadro esta establecido, aparece un engrosamiento, como un nódulo, a unos 7 cm del talón.

¿Que significa el engrosamiento?

El engrosamiento se forma por la neovascularización en un intento de ayudar en el proceso de curación. Existe una zona de mala vascularización, que es la que tiene peor capacidad para regenerar lesiones. Esa zona se encuentra a unos 7 cm del talón,  dónde se unen los vasos que bajan desde los gemelos con los que suben del talón, creando una zona biológicamente “desprotegida. Como su capacidad de reparación es mucho menor que el resto del tendón, es más vunerable a lesiones, pudiendo llegando a producir una rotura del tendón de Aquiles en algunos pacientes.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es clínico mediante una minuciosa anamnesis y exploración física en la consulta. Se puede realizar un estudio complementario con ecografía, que nos permite ver el tendón en movimiento, valorar el engrosamiento del tendón adherido (dengeración) y visualizar los vasos alrededor (¡nunca es normal ver vasos en el tendón!). También se puede realizar una resonancia magnética para ver en detalle el alcance de la inflamación alrededor del tendón así como ver posibles roturas parciales.

¿Cómo puedo tratarlo? 

El tratamiento inicial es conservador, combinando un programa de estiramientos excéntricos de aquiles con el tratamiento rehabilitador mediante ondas de choque. Son programas específicos de semanas de duración, cuyo objetivo es "mandar señales mecánicas" correctas para que se reconvierta el tendón degenerado. Al principio puede ser molesto, pero es el mejor tratamiento para promover la síntesis de colágeno además de romper las fibras nerviosas anómalas. Se deben evitar a toda costa los antiinflamatorios al igual que las infiltraciones de corticoides, ya que disminuyen la reparación tendinosa. Otras infiltraciones como los factores de crecimiento de plaquetas (PRPs) sí han demostrado ser beneficiosos en el caso de tendinopatías que no mejoran con otros tratamientos, aunque no funcionan igual de bien en todos los pacientes.

¿Podré volver a hacer deporte?

Si. El objetivo del tratamiento es regenera el tendón, lo que permitirá volver a la actividad deportiva previa. Es importante un tratamiento y seguimiento correcto para evitar más lesiones y que el paciente pueda volver a su actividad deportiva sin dolor. Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

¿Cuando se debe operar? 

Sólo se recomienda el tratamiento quirúrgico cuando la lesión se cronifica, generalmente después de 6 meses de tratamiento correcto. Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico, siendo de las más beneficiosas las radiofrecuencia bipolar y liberación de adherencias. Pero el tratamiento más adecuado para un paciente se debe plantear de manera individualizada en la consulta del traumatólogo, después de una entrevista, una exploración del tobillo y el estudio de las pruebas de imagen.

 

Dedos en martillo

¿Qué es un dedo en martillo? 

El dedo del pie en martillo es una deformidad de los pies que consiste en que el dedo no tiene la forma correcta, y roza con el calzado produciendo dolor. En realidad existen tres deformidades diferentes (dedo en martillo, dedo en garra y dedo en maza) que tiene diferencias, pero muchas se engloban todas dentro del concepto "dedo en martillo".

¿Por qué se produce?

Se producen por un desequilibrio entre las estructuras que normalmente mantienen rectos los dedos de los pies, es decir:  músculos, tendones y ligamentos. Algunos pacientes tienen esta forma del dedo de nacimiento (congénitos), pero la mayoría son adquiridos, es decir que se produce con el paso de los años por alteraciones en el pie, como la aparición de un hallux valgus, la rotura de placa plantar o el uso de calzado poco adecuado durante mucho tiempo.

¿Cuáles son los síntomas? 

El primer síntoma es la deformidad, es decir, ver como tus dedos han cambiado de forma. Hay pacientes que no tienen ninguna molestia excepto la estética, pero lo más frecuente es que produzca dolor, generalmente por el roce con el zapato o al caminar, que acaba produciendo callos o durezas (¡o incluso heridas!). Otro motivo de consulta es la dificultad para encontrar un calzado normal, debido a la excesiva desviación de los dedos.

¿Puedo evitar que vaya más?

Por desgracia no. Excepto en algunos casos, la mayoría de las alteraciones de los dedos no tienen "vuelta a atrás". Pero que la deformidad no desaparezca no quiere decir que el dolor vaya a más, si que podemos tratarlo y evitar que duela.

Es decir, que si no me duele,  ¿no tengo que hace nada?

No. Es importante vigilar las zonas de roce por que se pueden producir heridas que podrían llegar a infectarse y producir celulitis (incluso osteomielitis), especialmente en pacientes diabéticos o con mala vascularación. Una revisión periódica y tratamiento preventivo por parte de un podólogo es importante en estos pacientes.

¿Cómo puedo tratarlo? 

Se puede intentar aliviar los sintomas, en mayor o menor medida, evitando el uso de calzado ancho y cómodo, pero en muchos pacientes no es suficiente. El tratamiento con ortesis a medida digitales, confeccionadas por un podólogo, ofrece resultados muy satisfactorios en la mayoría de pacientes.

¿Cuando se debe operar? 

Cuando no consigamos eliminar las molestias y hacer vida normal sin dolor con el uso de ortesis digitales. No se recomienda el tratamiento por motivos estéticos, ya que puede cambiar el apoyo normal del pie.

¿Cómo se debe operar? 

Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico, y el tratamiento más adecuado se debe plantear de manera individualizada en cada paciente en la consulta del traumatólogo, después de una entrevista, una exploración del pie y un estudio de las radiografías. Si es posible, en tobilloypie recomendamos el tratamiento por cirugía mínimamente invasiva, debido a sus buenos resultados para esta patología.

  

¿Tienen que ponerme unas agujas saliendo de los dedos? 

No, en la mayoría de pacientes no es necesario. En tobilloypie recomendamos el tratamiento por cirugía mínimamente invasiva, y mediante esta técnica no suele ser necesario recurrir a agujas, tornillos u otros materiales, realizando un vendaje posicional del dedo como método preferido para facilitar la cicatrización en buena posición.

¿Pero duele mucho la cirugía? ¿Se puede reproducir?

La cirugía del pie tiene en ocasiones muy mala prensa, pero la verdad es que existen técnicas quirúrgicas y anestésicas de alta especialización que permiten que el paciente salga caminando del quirófano, con poca necesidad de fármacos para el control del dolor y una tasa de recidiva (volver a aparecer) muy baja.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

Hallux Rigidus

¿Qué es el hallux rigidus

Es una limitación del movimiento (rigidez) del primer dedo del pie (conocido como hallux), por eso se conoce como hallux rigidus o incluso hallux limitus en algunos sitios.Esta limitación en el movimiento impide que se desarrolle un correcto despegue del pie durante la marcha, lo que conduce al desgaste progresivo de de la articulación metatarsofalángica, desarrollando una artrosis (pérdida del cartílago entre el primer metatarsiano y la falange del dedo gordo).

¿Es lo mismo que el juanete o hallux valgus?  ¿o una especie de prejuanete?

No, es diferente. Frecuentemente es confundida por muchos pacientes, (incluso por personal sanitario no especializado en tobilloypie) con un Hallux Valgus o Juanete, pero, aún afectando a la misma zona del primer dedo (hallux), se trata de una entidad totalmente diferente. El dedo no suele desviarse hacia dentro (valgo) y el “bunion” o abultamiento que aparece es más dorsal que medial, debido a los osteofitos (picos de hueso) que van desarrollándose con el tiempo conforme va progresando la artrosis de esta articulación.

¿Por qué se produce?

Tiene cierto componente genético, y se cree que se debe a una elevación excesiva del primer metatarsiano respecto a la falange, conocido como metatarsus primus elevatus. Pero su aparición también se relaciona con el acortamiento del sistema gastro-aquíleo-calcáneo-plantar, es decir, los gemelos y la fascia plantar.Podríamos definirlo como un problema del eje del primer dedo (porque esta elevado el metatarsiano o porque esta "tirante" la fascia) que produce que choque la cabeza de metatarsiano con la falange cada vez que damos un paso, y a la larga, produce el desgaste de la articulación.Otra causa habitual del desgaste de la articulación son los traumatismos, bien un golpe previo, o bien microtraumatismos de repetición (por ejemplo en corredores ).

¿Cuáles son los síntomas? 

Hay pacientes con hallux rigidus que no tienen ninguna molestia, pero la mayoría refiere dolor al caminar, que aumenta con zapatos duros o de tacón. Lo primero que suela aparecer es un bulto encima de la cabeza del primer metatarsiano y una hiperqueratosis (callo o dureza) en la base del dedo gordo. Pero lo más frecuente es que produzca dolor al caminar o al correr, debido a la limitación en la flexión dorsal del dedo (extender el dedo gordo hacia arriba), incluso una inflamación de los sesamoideos (que están justo debajo de la cabeza del metatarsiano). El dolor no siempre está relacionado con el estado evolutivo, y puede incluso ser severo en fases iniciales.

¿Puedo evitar que me salga más?

Por desgracia no. Se puede intentar frenar la evolución, en mayor o menor medida, disminuyendo los síntomas y mejorando la marcha, aunque no suelen evitar la progresión de la patología. En estados iniciales el tratamiento debe centrarse en las modificaciones del calzado y los estiramientos del sistema gastro-aquíleo-calcaneo-plantar, y se puede complementar con plantillas y fisioterapia. Como modificaciones del calzado se recomienda el uso de zapatos con suela en balancín tipo MBT® o Sckechers® (¡aunque cada vez hay más marcas en el mercado que lo tienen!) y la mayoría de calzado deportivo suele tener forma de balancín en la suela, para que el zapato "trabaje" en lugar de la articulación. Los ejercicios de estiramientos los puedes encontrar en nuestra sección de videos, pero si lo prefieres ven a vernos y te podemos hacer un protocolo de ejercicios.

¿Cómo puedo tratarlo? 

El único tratamiento definitivo es la cirugía.  Si el dolor no se controla con estas medidas conservadoras, o se evidencia una progresión radiológica de la patología, se recomienda el tratamiento quirúrgico. El objetivo será mejorar la movilidad del dedo, y sobretodo, aliviar las molestias y detener o enlentecer su progresión hacia una artrosis más severa.

¿Cómo se debe operar? 

Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico. El tratamiento más adecuado para un paciente se debe plantear de manera individualizada en cada paciente en la consulta del traumatólogo, después de una entrevista, una exploración del pie y un estudio de las radiografías.

¿Pero duele mucho la cirugía? ¿Se puede reproducir?

La cirugía del pie tiene en ocasiones muy mala prensa, pero la verdad es que existen técnicas quirúrgicas y anestésicas de alta especialización que permiten que el paciente salga caminando del quirófano, con poca necesidad de fármacos para el control del dolor y una tasa de recidiva (volver a aparecer) muy baja.Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

Juanete de sastre

EN CONSTRUCCIÓN

Esguince de tobillo

¿Qué es el esguince de tobillo? 

Hablamos de esguince de tobillo de una forma genérica para referirnos al estiramiento o rotura (parcial o total) de los ligamentos de la parte de fuera del tobillo (externo), casi siempre al ligamento peroneo-astragalino anterior. Otros sinónimos para referise a esta situación serían torcerdura de tobillo, torsión o entorsis.

¿El esguince se produce siempre en la parte de fuera del tobillo?

No. Utilizamos la palabra "esguince" para hablar de lesiones ligamentosas, y en el tobillo el más frecuente es de la parte lateral. Existen otros esguinces, como el "alto" o lesión de la sindesmosis, o el del ligamento medial (deltoideo), que requieren una antención especial. En esta entrada hablamos sólo del esguince de los ligamentos externos.

¿Por qué se produce?

Por un mal movimiento. Si realizamos movimiento brusco de inversión del pie (meter el pie para dentro) ponemos en tensión los ligamentos externos y podemos lesionarlos. Generalmente se produce durante la practica deportiva, aunque también se puede producir en un traspiés al bajar unas escaleras o al tropezarse.

¿Cuáles son los síntomas? 

Principalmente dolor, agudo, nada más producirse la lesión. En el esguince de tobillo es típico que aparezca dolor, luego mejore mucho, y al rato empiece a dolor y dificulte caminar. Sin embargo muchos pacientes pueden caminar a pesar de tener un esguince de tobillo, y no debemos vanalizar porque "puedo caminar y duele poco". Si no realizamos un tratamiento correcto, puede darnos problemas en el futuro.

¿Cómo se diagnostica?

Es diagnóstico es clínico, es decir, con la inspección (mirando) y exploración (tocando) podremos diagnosticar un esguince de tobillo.

¿No necesito una resonancia magnética? ¿ o una radiografía?

Generalmente se realiza una radiografía para descartar otras lesiones, como la fractura del quinto metatarsiano, frecuente en esguinces en pacientes deportistas. En la mayoría de pacientes con esto es suficiente, pero si la evolución no es buena se puede pedir una resonancia magnética, que nos mostrará otras posibles lesiones: edema óseo (contusión en el hueso), lesiones condrales (lesión del cartílago), lesión de los tendones peroneos ... y además nos permite ver los ligamentos rotos.

Mi esguince es de grado II, ¿que significa?

La lesión ligamentosas se clasifica en tres grados:  el grado I cuando existe un estiramiento, el II una rotura parcial y el III una rotura total.

Pero de cara al tratamiento nos interesa más formar dos grupos: bajo alto grado. Bajo grado serían casos leves, y alto grado suele presentar más inflamación y un hematoma característico en forma de “C” debajo del maléolo peroneo. A modo de truco, podríamos decir que a más hematoma, mas lesión ligamentosa y por tanto más grave.

¿Cómo puedo tratarlo? 

Clásicamente se ha recomendado reposo, un vedaje y hielo. Sin embargo desde 2012 ha cambiado el paradigma del tratamiento del esguince de tobillo, y los especialistas de tobilloypie recomendamos seguir el protocolo POLICE: Protection (protección), Optimal Load (carga óptima), Ice (hielo), Compression (compresión) y Elevation (elevación). El gran cambio del tratamiento es que el reposo ha desaparecido para dejar paso a la carga óptima frente a una lesión. La clave del tratamiento es aplicar un vendaje funcional para limitar el movimiento de inversión, evitar el reposo absoluto y realizar carga progesiva.  Es importante acudir a un fisioterapeuta especializado para determinar cuál va a ser esa carga óptima en la rehabilitación funcional que nos va a ayudar a recuperarnos de la lesión.

¿Cuando se debe operar? 

Con un adecuado tratamiento el ligamento experimentará un proceso de cicatrización similar al de un corte de la piel por lo que generalmente no quedarán secuelas, siendo excepcional el tratamiento quirúrgico. Sólo se recomienda el tratamiento quirúrgico cuando la lesión se cronifica, que es lo que conocemos como INESTABILIDAD DE TOBILLO.

Inestabilidad de tobillo

¿Qué es la inestabilidad de tobillo? 

El concepto de la inestabilidad crónica de tobillo supone una sujección insuficiente de los ligamentos tibio-peroneo-astragalinos, es decir, que fallan los ligamentos del tobillo.

¿Por qué se produce?

Es el resultado de un "esguince mal curado". Un esguince mal tratado puede hacer que los ligamentos no cicatricen correctamente y el tobillo quede poco sujeto (inestable). En este caso, la energía necesaria para sufrir un nuevo esguince es menor y el tobillo se puede torcer otra vez con más facilidad, produciendo un nuevo esguince que agrava el cuadro.

¿Cuáles son los síntomas? 

Los pacientes suelen tener sensación de que el tobillo falla al caminar o al correr, y la mayoría refiere varios episodios de esguince de tobillo, pero que se curan rapidamente, y todo empezó "hace años con un esguince que no me traté bien".

¿Cómo se diagnostica?

Estas lesiones se sospechan por la clínica que nos cuenta el paciente, junto a los antecedentes de varios esguinces de tobillo. Con la exploración física realizamos maniobras para detectar la inestabilidad (fallo de los ligamentos) y se realiza un estudio complementario con una resonancia magnética que nos sirve para catalogar la lesión y diagnosticar posibles lesiones asociadas.

¿Cómo puedo tratarlo? 

La clave del tratamiento es "crear" un nuevo ligamento. En algunos pacientes con poca demanda funcional podemos usar tobilleras con estabilizadores laterales, que hacen las veces de ligamento de quita y pon. Si con el tratamiento conservador (tobillera) el paciente no puede volver a su actividad laboral o deportiva, o se trata de un paciente con alta demanda funcional (deportista) está indicado realizar una reparación quirúrgica.

¿Cómo se puede operar? 

Hoy en día la técnica que mejores resultados ofrece es reconstrucción anatómica mediante plicatura ligamentosa tipo Bröstrom–Gould, que consiste en un avance y retensado del ligamento lateral externo del tobillo. Se puede realizar por cirugía artroscópica o abierta, y debe individualizarse en cada paciente, ya que en algunos pacientes necesitamos realizar técnicas diferentes por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

¿Cómo es el postoperatorio?

Para que el "nuevo ligamento" cicatrice bien hay que inmovilizar el tobillo entre 4 y 6 semanas. No es necesario estar a la pata coja durante ese tiempo, existen ortesis (tipo Walker) que permiten apoyar el pie durante el ese tiempo sin perder la inmovilización del tobillo. Después de ese periodo se realizar un periodo de rehabilitación de unas 6 semanas para reeducar al tobillo.

¿Y duele mucho?

No. Usamos técnicas quirúrgicas y anestésicas de alta especialización que permiten controlar el dolor, siendo poco con poca necesidad de fármacos para el control del dolor en casa.

¿Podré volver a hacer deporte?

Si. El objetivo del tratamiento es reconstruir los ligamentos para evitar más lesiones y que el paciente pueda volver a su actividad deportiva.

Impingement de tobillo

¿Qué es el impingement de tobillo? 

El impingement de tobillo o síndrome de pinzamiento consiste en una inflamación crónica por choque repetido de las estructuras que forman la articulación al realizar el juego del tobillo. Este puede ser anterior o posterior.

¿Por qué se produce?

Generalmente por un traumatismos repetidos. El tobillo esta diseñado para realizar movimientos sin choque alguno, pero los traumatismo repetidos  producen una sinovitis reactiva, que aumenta el tamaño de la cápsula, produciendo una especie de cicatriz dentro de la cápsula, e incluso crear unos salientes de hueso (llamados osteofitos), lo que forma un ciclo vicioso aumentando los síntomas. Esos traumatismos pueden ser por "tirar" de la cápsula en exceso (esguince de tobillo, posición de puntillas, chutar en fútbol) o por el choque anterior entre el borde anterior de la tibia y cuello del astrágalo (al iniciar un salto, correr o subir cuestas).

Existen dos tipos de impingement anterior, el pinzamiento blando, más frecuente anterolateral, que se produce por la formación de una cicatriz aumentada de los ligamentos y la cápsula después de un esguince de tobillo, produciendo dolor por irritación de la cicatriz con la movilidad del tobillo. Y el pinzamiento óseo, más frecuente anteromedial, que se trata de una proliferación de la parte anterior de los huesos del tobillo por traumatismos repetitivos. 

En el caso del impingement posterior lademás de los traumatismos repetidos, se puede producir por la existencia de un os trigonum, una especie de "hueso extra" que se pinza en la parte posterior en la posición de puntillas.

¿Cuales son los síntomas?

El principal síntoma es el dolor. Afecta tanto a personas deportistas como no deportistas, y el dolor se presenta con los movimientos del tobillo. El caso del impingment anterior aparece en flexión dorsal (subir escaleras y cuestas, correr) y el posterior en la flexión dorsal (ponerse de puntillas, bajar escaleras).

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico  es principalmente clínico, mediante la exploración y los síntomas que explica el paciente. En la consulta realizamos maniobras para detectar el impingement y se realiza un estudio complementario con radiografía y resonancia magnética, que nos sirve para catalogar la lesión y diagnosticar posibles lesiones asociadas (lesiones osteocondrales, edema óseo).

¿Cual es el tratamiento?

El tratamiento se divide en tres fases:

1. Tratamiento conservador.  Fisioterapia, rehabilitación, incluso uso de vendajes neuromusculares tipo kinesotape. Generalmente se asocia a una modificación de la actividad deportiva inicial.

2. Infiltraciones articulares. Infiltraciones con ácido hialurónico, o en algunos casos infiltración con anestesia + corticoides.

3. Artroscopia de tobillo. Los pacientes que no mejoran pueden beneficiarse de una eliminación del tejido hipertrófico mediante técnicas mínimamente invasivas como la artroscopia de tobillo.

En todos los casos recomendamos que el tratamiento esta supervisado por un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo.

Pie plano

¿Qué es el pie plano? 

Un pie plano es aquel que no tiene un arco normal en su parte interna, lo que hace que toda la planta del pie (o la mayoría) toque el suelo cuando la persona está de pie o caminando. Hay que diferenciar el pie plano del adulto del pie plano del niño. En este apartado hablamos del pie plano del adulto.

¿Por qué se produce?

Por un fallo en el tendón tibial posterior.  La pérdida progresiva de la función tendón tibial posterior, uno de los más importantes en la biomecánica del pie, produce un aplanamiento progresivo del arco del pie que previamente era normal. Por este motivo muchas veces se denomina pie plano del adulto adquirido por insuficiencia del tendón tibial posterior. Una vez se produce el aplanamiento del arco, se van a producir una serie de deformidades en el pie, como si se derrumbara un castillo de naipes.

¿Cuales son los síntomas?

Depende de la fase en la que nos encontremos. El primer sintoma es el dolor en la parte de dentro del pie (medial), donde está el arco, lo que generalmente se traduce en una afectación del tendón. Si el problema continua se produce una rotura del tendón y disminuye el arco plantar (plano), lo que va a producir una serie de deformidades en el pie y el tobillo. El dolor en la parte medial del pie se hace más intenso, el tobillo se mete hacia dentro y el talón se desvía hacia fuera (valgo) y el primer dedo deja de apoyar. La parte de delante del pie (antepié) tiene que adaptarse a esta situación y va "girar" el antepié produciendo una abducción supinación. Si sigue evolucionando aparecerá dolor en la parte externa del pie, en el tobillo, e incluso un acortamiento del tendón de Aquiles.

Todos estos cambios biomecánicos anormales son los que van a causar dolor y degeneración articular a lo largo del tiempo.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es principalmente clínico, mediante la exploración y los síntomas que explica el paciente. En la consulta realizamos maniobras para detectar si la maniobra se puede corregir o no, y la competencia del tendón. Se realiza un estudio complementario, donde las radiografías de pies en carga son la parte más importante, y se puede complementar con resonancia magnética o TAC para estudiar el estado tendinoso y articular.

¿Cual es el tratamiento?

El tratamiento depende del estado en el que nos encontremos.

Grado I: Tratamiento conservador. El tendón está inflamado, pero podemos ayudar a su recuperación mediante el uso de plantillas, fisioterapia y rehabilitación.

Grado II: Tratamiento quirúgico. Han comenzado ya las deformidades pero son flexibles aún se pueden arreglar. El problemas es que el tendón por si solo no puede, así que tendremos que asociar al tratamiento del tendón la realización de correcciones óseas (como osteotomías del calcáneo).

Grados III ó IV: Tratamiento quirúgico. El tendón está roto y las deformidades son rígidasEl objetivo de esta fase es aliviar el dolor no corregir la deformidad, y se consigue mediante cirugías de fusión articular, conocidas como artrodesis.

Es fundamental el tratamiento precoz, ya que un tratamiento temprano evita la progresión a una artrosis múltiple en pie y tobillo, que nos deja como única opción para eliminar el dolor la artrodesis, que es dejar fijo el pie. Dada su evolución, en algunos casos muy rápida, recomendamos en todos los casos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología de pie y tobillo.

Fracturas

¿Qué es una fractura? 

Es la ruptura total o parcial de un hueso. Se pueden producir por diferentes causas, aunque la más frecuentes son los accidentes: caídas casuales y lesiones deportivas.

¿Por qué se producen? 

Se producen por un traumatismo, es decir, un golpe. Además de las producidas "normales" por traumatismo de alta energía, como por ejemplo un accidente de tráfico, existen otro tipos "especiales". Las fracturas por insuficiencia se producen por traumatismos de baja energía pero sobre hueso que está debilitado, por ejemplo en pacientes con osteoporosis. Las fracturas por estrés se producen por traumatismo repetidos, lo que provoca una fatiga del hueso, típico de deportistas. Una mención especial merecen las fracturas abiertas, donde no sólo se rompe el hueso sino también la piel, aumentando mucho la posibilidad de complicaciones infecciosas.

¿Cuáles son los síntomas? 

Generalmente dolor y deformidad. Para su diagnóstico solemos utilizar radiografías, y en los casos más complejos un TAC.

¿Cómo se tratan?

Depende. Cada paciente y cada fractura es un mundo, no existen dos iguales. El tratamiento es individualizado, pero se podrían dividir en las que necesitan tratamiento ortopédico (inmovilización) y las que requieren tratamiento quirúrgico (operar).

En las fracturas no desplazadas (el hueso no se ha movido de su sitio) se puede realizar tratamiento ortopédico, con escayola u ortesis tipo Walker. Perp si la fractura esta desplazada, generalmente vamos a necesitar un tratamiento quirúrgico para poder colocar cada fragmento en su sitio. El objetivo del tratamiento es reconstruir ese hueso roto para poder recuperar la función de esa parte del cuerpo.

¿Cómo se debe operar? 

Existen diferentes opciones para el tratamiento quirúrgico (placas, tornillos, fijadores externos,...) pero todas comparten un principio: utilizar implantes metálicos que hagan la función de andamio mientras el hueso cura.

 

Después del tratamiento generalmente se requiere un periodo de inmovilización, uno de descarga (no apoyar) y otro de rehabilitación.

¿Y se queda ahí el metal? ¿O hay que quitarlo?

Los implantes que utilizamos está hechos de materiales como el titanio y están diseñados para estar dentro del cuerpo, son biocompatibles. Sin embargo, en el pie muchos huesos son subcutáneos y hay pacientes que notan las placas y les molestan, ¡o incluso pitan en el control del aeropuerto!. En esos casos se puede valorar retirar el material, pero después de que haya cumplido su función, que suele ser en torno al año del accidente.

El tratamiento de las fracturas representa un reto y un camino largo de recuperación, por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.

Cirugía mínimamente invasiva

¿Qué es la cirugía mínimamente invasiva?

La cirugía mínimamente invasiva o minimally invasive surgery (MIS)  es un término utilizado para englobar las cirugías realizadas con incisiones muy pequeñas, cercanas a los 10mm, en contrapartida a la cirugía abierta "tradicional" . Son técnicas en las que se sustituye la visión directa de la lesión gracias a la ayuda de otros dispositivos para poder ver con el objetivo de minimizar la lesión de los tejidos y facilitar una recuperación más rápida, así como una ventaja estética.

¿Que tipo de cirugías son MIS?

En la cirugía de tobilloypie  podemos resumirlas en tres: cirugía percutánea, cirugía endoscópica y cirugía eco-guiada.

La cirugía percutánea, conocida popularmente como "cirugía por láser", consiste en realizar cirugías mediante control de radiología, muy útil en patologías del hueso, como el juanete o la metatarsalgia.

La cirugía endoscópica, que engloba la artroscopia y la tenoscopia,  consiste en realizar cirugías mediante la introducción de una cámara, muy útil para evaluar lesiones en las articulaciones.

La cirugía eco-guiada, o ultra-MIS, utiliza la ecografía como guía para poder localizar atrapamientos nerviosos o tendinosos.

¿Pero el juanete se opera por láser?

Es muy frecuente referirse a la cirugía percutánea como cirugía láser del pie por su similitud a la cirugía ocular respecto a la prácticamente ausencia de cicatrices. Sin embargo en la cirugía MIS del pie no usamos tecnología láser, sino un instrumental específico (mini-bisturí, fresas, raspa) para poder trabajar a través de incisiones de 2 ó 3 mm.

¿Qué ventajas tiene la cirugía MIS?

Las principales ventajas vienen derivadas de la menor exposición de los tejidos: menor incisión, menor dolor, menos lesiones de partes blandas y recuperación más rápida.

¿Porque no se realiza en todos los centros?

La cirugía MIS requiere una curva de aprendizaje larga. No puede ser considerada una cirugía menor por realizarse por mínimas incisiones, ya que a través de ellas podemos hacer cirugías mayores e incluso muy agresivas, y si no estamos muy familiarizados con la anatomía y nuestros gestos no son muy precisos podemos producir lesiones en estructuras sanas y efectos secundarios no deseados.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos, con experiencia, tanto en cirugía tradicional, como en cirugía percutánea.

Cirugía reconstructiva

¿Qué es la cirugía reconstructiva?

La cirugía reconstructiva es aquella que se utiliza para dar solución a pacientes con un pie muy deformado, ya sea por deformidades adquiridas o congénitas (de nacimiento).

¿Qué tipo de problemas se tratan con esta cirugía?

Existen dos grandes tipos: las deformidades adquiridas y las congénitas.

Las deformidades adquiridas son aquellas que se han producido por causas externas al paciente, por ejemplo enfermedades como la diabetes, la artritis reumatoide, la poliomielitis o la artrosis, o también por secuelas de accidentes.

Las deformidades congénitas y del desarrollo son aquellas que están presentes al nacimiento o aparecen durante el crecimiendo, como el pie neurológico en las parálisis cerebrales, el pie zambo, el pie plano severo o múltiples malformaciones congénitas.

¿Cuál es el objetivo?

En este tipo de cirugía el objetivo es sencillo: que el paciente tenga un pie plantígrado (que apoye en el suelo) y que no tenga dolor.  Pero un objetivo sencillo no significa una cirugía sencilla, ya que generalmente se trata de casos complejos que requieren una gran experiencia.

Por este motivo, recomendamos que el tratamiento lo realice un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo en todos los casos.