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Artrosis de tobillo

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Tema: Cirugía reconstructiva 26-Sep-2019

¿Qué es la Artrosis de Tobillo?

Podríamos definir la artrosis como el envejecimiento de las articulaciones.

La artrosis en proceso en el que se produce un desgaste progresivo del cartílago articular,  alterando la función de la articulación y comprometiendo la calidad de vida del paciente.  Es una patología crónica con una evolución lenta, y hasta la fecha no existen tratamiento curativos, sino paliativos. Es decir, no podemos “curar” el envejecimiento pero si tratar los síntomas que produce.

Básicamente consiste en la pérdida del cartílago articular, la formación de osteofitos (picos de hueso) y la deformación de la articulación afectada. Todo esto se traduce en dolor cuando movemos esta articulación, sobre todo al final del día.

¿Por qué se produce la Artrosis de Tobillo?

En muchos pacientes tiene un componente genético, que es lo que llamamos artrosis primaria. Esta se va desarrollando lentamente con los años, produciendo dolor al caminar. Este tipo de artrosis es más frecuente en la cadera o en la rodilla, pero en el tobillo no es tan frecuente.

La artrosis secundaria es más frecuente en el tobillo, siendo la primera causa un antecedente traumático. En la mayoría suele producir años después de una fractura de tobillo, o un esguince grave que dañara el cartílago. En los deportistas también es frecuente (fútbol, baloncesto y baile principalmente) ya que se producen microtraumatismo que pueden desarrollar un pinzamiento de tobillo.

El tobillo es diferente al resto de articulaciones grandes (cadera, rodilla). La articulación del tobillo, formada entre la cúpula del astrágalo y la mortaja tibio-perona es muy compleja, y soporta una fuerza equivalente a varias veces el peso corporal. Por este motivo no tolera mucho las lesiones en el cartílago, incluso si son de pocos milímetros. Por este motivo en el tobillo se suele desarrollar artrosis muy rápidamente en comparación con otras articulaciones, incluso meses después de una fractura.

¿Qué síntomas da la Artrosis de Tobillo?

Dolor. Al principio puede ser una pequeña molestia, muy fácil de confundir con un dolor residual de la lesión inicial. Tras el tratamiento de la lesión el paciente nota una gran mejoría, pero con el tiempo (meses o años) puede notar que aparece un dolor nuevo en la parte de delante del tobillo, sobre todo el final del día. Poco a poco se va perdiendo algo de movilidad en el tobillo, que nos limita al subir o bajar cuestas, y finalmente aparece una cojera. El dolor empeora poco a poco, sobre todo al caminar larga distancias, mas aún en terrenos irregulares, y al final del día el tobillo puede estar hinchado. Con el paso de los años el tobillo comenzará a desviarse de su eje, lo que hará que progrese aún más rápido la artrosis.

¿Cómo se diagnostica la Artrosis de Tobillo?

Con la exploración y las pruebas complemetarias. La primera prueba que realizamos en una radiografía de tobillo, a ser posible en carga para ver posible pérdidas del eje y desaxaciones. En los casos avanzados con eso es suficiente para el diagnóstico, pero en los casos iniciales o leves podremos ver los cambios en los cartílagos del tobillo con una resonancia magnética.

¿Cual es el tratamiento de la artrosis de tobillo?

Depende de la fase, pero se podría dividir en dos partes: quitar el dolor y evitar que vaya a más.

En las fases iniciales existe poco dolor, pero es importante frenar la evolución para evitar  las  consecuencias devastadoras de un daño irreversible en el cartílago del tobillo. ¿Y que podemos hacer?

– Modificación de la actividad: disminuir los golpes en el tobillo propios de los deportes de carrera ( deportes de pelota, salto y raqueta).

– Musculación y ejercicio: bicicleta, elíptica, … van a disminuir las fuerzas que soporta el tobillo y además ayudan a perder peso (descargando aún más la articulación).

– Nutracéuticos: suplementos nutricionales para el  cartílago como Glucosamina o el Condroitin Sulfato, como parte de compuestos que combinan oligoelementos e inmuno-modulares naturales. Es importante que estén prescritos por un médico para saber que cantidad necesitamos, ya que existen muchos tipos en el mercado..

-Infiltraciones: El Acido Hialurónico intra-articular ayuda a lubricar la articulación y mejora el micro-ambiente dentro de la misma, notando efectos en la mejoría del dolor que duran alrededor de 6-8 meses. La terapia con infiltraciones con Factores de Crecimiento Derivados de las Plaquetas (PRPs) al igual que el hialurónico puede ofrecer una mejora parcial y temporal de los síntomas, pero no esta demostrado que realmente los cambios artrósicos puede revertir, quizá sí ayudar a enlentecer su progresión

En fases más avanzadas cuando el paciente no puede realizar una vida normal y el dolor es incapacitante, es el momento de plantear una solución quirúrgica.  para lo cual tenemos tres opciones en función del grado de artrosis, la actividad y la edad del paciente.

Existen tres opciones principales en el tobillo: Artroscopia de tobillo, Artrodesis de tobillo o Artroplastia de tobillo.

Artroscopia de Tobillo

Está indicada en casos poco severos. También se puede usar en estados más avanzados como una solución temporal para ganar tiempo (meses o años) donde el paciente no tenga dolor, hasta que realicemos otra técnica en un futuro. Es una técnica mínimamente invasiva que consiste en introducir una cámara en la articulación y limpiar el desgaste que se ha producido. Mediante artroscopia podemos eliminar cuerpos libres y osteofitos que limitan la movilidad, y limpiar la sinovial inflamada para disminuir el dolor.

Artrodesis de Tobillo (Fijación del Tobillo) 

Está indicada en casos avanzados. En gente joven y con alta demanda funcional se considera la técnica quirúrgica de elección ya que ofrece muy buenos resultados a largo plazo. Consiste en fijar el tobillo en una posición neutra, se elimina la movilidad, pero también desaparece el dolor. ¿Pero cómo se camina con el tobillo fijo? Puede parecer que se va a perder mucha movilidad y que va quedar una gran cojera, pero no es así. La verdad es que gran parte de los movimientos que atribuimos al tobillo, realmente se realizan en el pie, y si tenemos una rodilla con movilidad podemos caminar sin grandes modificaciones.

La artrodesis se puede hacer por técnicas mínimamente invasivas (artroscopia) o abierta, depende principalmente de como este de desviado el eje del tobillo.

Artroplastia de tobillo (Prótesis de Tobillo)

Está indicada en casos avanzados. también. Aunque clásicamente se reservaba a gente con más edad o menor demanda funcional, los buenos resultados haces que se implanten cada vez en gente más joven.

Es una cirugía de mayor envergadura que una artrodesis. Aunque el objetivo es el mismo (eliminar el dolor) con una prótesis de tobillo no perdemos movilidad en el tobillo (y por tanto sobrecargamos menos de trabajo a las otras articulaciones).

Si el paciente tiene mucha demanda funcional (actividad física importante y durante años) existe mayor riesgo de aflojamiento, movilización o desgaste de los componentes.

Elegir el mejor tratamiento para el paciente, es una decisión compleja que debe ser tomada por el propio paciente tras tener una completa y clara información por parte del cirujano. Por eso en todos los casos recomendamos que el tratamiento esta supervisado por un Cirujano Ortopédico especializado en patología del pie y tobillo.

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